27 de mayo de 2020

26 de mayo de 2020

Cómo vivimos la Semana Laudato si'

desde la AFJM
Argentina-Uruguay
Claudia Machado rjm

Los invitamos a que, desde nuestra espiritualidad, nos animemos a pedir perdón a nuestra madre Tierra…

Compartimos un videito simple, unas pistas para rezar y una canción:

Para rezar juntos:

En mi vida cotidiana ¿qué recursos materiales y humanos, necesito tomar conciencia para reciclar, cambiar…? Hacemos una pequeña lista.

En mi vida de todos los días, ¿qué espacios de nuestro planeta tierra me son indiferentes: los ríos, las montañas, los bosques, los mares…? ¿soy consciente de la contaminación, los incendios, las talas de los árboles…?

En mis vínculos ¿cuáles son las palabras, gestos que no construyen a sentirnos en “casa” tanto con mi familia, mis amigos, mi trabajo?

Darme cuenta ya es desear cambiar o por lo menos intentarlo, pedimos esta gracia al Dios bueno.

Quizás, si nos ayuda, podemos hacer un cartelito que diga:

“Hoy quiero cuidar ……..” (aquello que surja de la oración).



Para cantar y rezar:

25 de mayo de 2020

Cómo vivimos la Semana Laudato si'

desde la AFJM
Argentina-Uruguay
Cecilia Giménez Fitte
Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó. Macho y hembra los creó. Dios los bendijo, diciéndoles: «Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra y sométanla. Tengan autoridad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.» Dijo Dios: «Hoy les entrego para que se alimenten toda clase de plantas con semillas que hay sobre la tierra, y toda clase de árboles frutales. A los animales salvajes, a las aves del cielo y a todos los seres vivientes que se mueven sobre la tierra, les doy pasto verde para que coman.» Y así fue. Dios vio que todo cuanto había hecho era muy bueno. Y atardeció y amaneció: fue el día Sexto. Así estuvieron terminados el cielo, la tierra y todo lo que hay en ellos. El Séptimo día Dios tuvo terminado su trabajo, y descansó en ese día de todo lo que había hecho. Bendijo Dios el Séptimo día y lo hizo santo, porque ese día descansó de sus trabajos después de toda esta creación que había hecho.
(Libro del Génesis 1,27-31 ,2, 1-3)

La simbología de este relato, nos lleva a profundizar y a descubrir lo que es para el hombre, el Amor que Dios ha puesto en cada cosa, en cada detalle.

Dios crea un mundo desde sus entrañas, sopla su  Espíritu  y queda impregnada en  cada minúscula partícula, todo su Ser. Cada parte de la naturaleza es Él, cada paisaje que nos conmueve y emociona, está llamándonos, amándonos, porque toda la Creación es obra de su Amor.

Dice el relato a cada acción creadora: ”Vio Dios que era bueno”. Estamos invitados a seguir sosteniendo y cuidando lo creado desde la bondad de Dios. Seguir haciendo buenas todas las cosas, poner al servicio de ésta bondad mis manos, mi trabajo , mi preocupación para que la obra de la Creación no rompa su equilibrio, su armonía.

El Amor con que Dios creó este mundo bello para nosotros, nos compromete,  nos interpela a cuidarlo, a amarlo.

“Dios terminó su trabajo el séptimo día y descansó en este día de todo lo que había hecho”: Este séptimo día , Dios “descansa” y comienza nuestra obra. Somos en cierta medida el descanso de Dios, porque Él ha confiado al hombre, la misión de seguir haciendo buenas todas las cosas. En éste descansar de Dios hay un profundo pedido, una responsabilidad que surge del amor recibido y puesto en nuestras manos.

Dios ya construyó nuestra casa, ahora nos corresponde a nosotros, hacer de este lugar, una “casa común” para que todos puedan vivir en ella y gozar la Presencia del Creador en cada milagro que nuestra Madre Tierra nos regala. Todo es don, gratuidad.

En este tiempo de encierro fructífero, intentemos contemplar el rostro de Dios en cada cielo, en cada hoja, en cada flor y ya no querremos ser poseedores de las cosas, sino testigos de la bondad con que Dios ha creado cada ser que ocupa nuestra casa común.

La experiencia de Santa Claudina al final de su vida, nos habla de que ella supo encontrar al Dios de bondad, en Todo y en todas las cosas que fue viviendo. Este es nuestro carisma.

Pedimos a Dios, que en este tiempo en que el mundo reflexiona sobre el mensaje que Francisco nos transmite en la encíclica Laudato Si, recordemos que Dios ha depositado en nosotros, la misión de seguir haciendo buenas todas las cosas, para todos.


24 de mayo de 2020

24-05-2020, 12.00 am

www.laudatosiweek.org

At noon your local time on 24 May, say this prayer. PRAYER

El 24 de mayo al mediodía según tu hora local, reza esta oración. ORACIÓN

A midi, heure locale, le 24 mai, dites cette prière.PRIÈRE 

Il 24 maggio a mezzogiorno, secondo la tua ora locale, recita questa preghiera.PREGHIERA


23 de mayo de 2020

Semaine Laudato si'


LS Nº 84:...Quand nous insistons pour dire que l’être humain est image de Dieu, cela ne doit pas nous porter à oublier que chaque créature a une fonction et qu’aucune n’est superflue. Tout l’univers matériel est un langage de l’amour de Dieu, de sa tendresse démesurée envers nous. Le sol, l’eau, les montagnes, tout est caresse de Dieu. L’histoire de l’amitié de chacun avec Dieu se déroule toujours dans un espace géographique qui se transforme en un signe éminemment personnel, et chacun de nous a en mémoire des lieux dont le souvenir lui fait beaucoup de bien. Celui qui a grandi dans les montagnes, ou qui, enfant, s’asseyait pour boire l’eau au ruisseau, ou qui jouait sur une place de son quartier, quand il retourne sur ces lieux se sent appelé à retrouver sa propre identité. Encyclique LAUDATO SI’

Insistere nel dire che l’essere umano è immagine di Dio non dovrebbe farci dimenticare che ogni creatura ha una funzione e nessuna è superflua. Tutto l’universo materiale è un linguaggio dell’amore di Dio, del suo affetto smisurato per noi. Suolo, acqua, montagne, tutto è carezza di Dio. La storia della propria amicizia con Dio si sviluppa sempre in uno spazio geografico che diventa un segno molto personale, e ognuno di noi conserva nella memoria luoghi il cui ricordo gli fa tanto bene. Chi è cresciuto tra i monti, o chi da bambino sedeva accanto al ruscello per bere, o chi giocava in una piazza del suo quartiere, quando ritorna in quei luoghi si sente chiamato a recuperare la propria identità. Enciclica LAUDATO SI'

Cuando insistimos en decir que el ser humano es imagen de Dios, eso no debería llevarnos a olvidar que cada criatura tiene una función y ninguna es superflua. Todo el universo material es un lenguaje del amor de Dios, de su desmesurado cariño hacia nosotros. El suelo, el agua, las montañas, todo es caricia de Dios. La historia de la propia amistad con Dios siempre se desarrolla en un espacio geográfico que se convierte en un signo personalísimo, y cada uno de nosotros guarda en la memoria lugares cuyo recuerdo le hace mucho bien. Quien ha crecido entre los montes, o quien de niño se sentaba junto al arroyo a beber, o quien jugaba en una plaza de su barrio, cuando vuelve a esos lugares, se siente llamado a recuperar su propia identidad. Encíclica LAUDATO SI’

Our insistence that each human being is an image of God should not make us overlook the fact that each creature has its own purpose. None is superfluous. The entire material universe speaks of God’s love, his boundless affection for us. Soil, water, mountains: everything is, as it were, a caress of God. The history of our friendship with God is always linked to particular places which take on an intensely personal meaning; we all remember places, and revisiting those memories does us much good. Anyone who has grown up in the hills or used to sit by the spring to drink, or played outdoors in the neighbourhood square; going back to these places is a chance to recover something of their true selves. Encyclical LAUDATO SI’